lunes, 14 de noviembre de 2011

Un espectáctulo para todos los públicos


Para realizar un correcto y buen análisis del conflicto que se vivió en España el pasado puente de diciembre sobre los controladores aéreos, debemos tener claros los conceptos de las siguientes cuestiones:
  • ¿Qué es la norma o ley, y a quienes les repercute? Las leyes son normas establecidas por la autoridad competente, con las debidas formalidades, de carácter estable, común y justa, suficientemente promulgada y de obligado cumplimiento para todos y cada uno de los ciudadanos de la sociedad.

  • ¿Qué es el Estado de Derecho? El Estado de Derecho se fundamenta en la estricta separación entre aquellos que ejercen la potestad de crear las leyes, y aquellos que ejercen la potestad de administrarlas y hacer que se cumplan. Por ello, diremos que se dará lugar así a los tres poderes fundamentales que son: Poder Legislativo (encargado de la función de creación, aprobación y/o derogación de las leyes), el Poder Ejecutivo (formado por el Gobierno, y con la potestad de dirigir la política interior y exterior del país, de controlar la Administración civil y militar, la Defensa del Estado, ejercer la función ejecutiva de acuerdo con la Constitución Española de 1978 y la potestad reglamentaria. También podrá dictaminar leyes bajo la autorización de las Cortes Generales, que se denominan Decretos-Ley y Decretos-Legislativo), y el Poder Judicial (que estará formado por jueces y magistrados que interpretaran las leyes y las harán cumplir al dictaminar sus sentencias). Con el Estado de Derecho se garantiza así el respeto de las libertades individuales y el ejercicio de la soberanía popular se asegura con la separación y la independencia de los órganos que ostentan la función de los tres poderes fundamentales. De este modo, podemos decir que las libertades de uno comienzan cuando acaban las del otro y viceversa, de manera que los controladores deberán de asumir sus obligaciones bajo éste fundamento.

  • ¿Qué es el Estado de Alarma? El Estado de Alarma, se da en situaciones oficialmente declaradas de grave inquietud para el orden público, y que implican la suspensión de las garantías constitucionales. El Estado de Alarma se elabora en España después del golpe de Estado vivido el 23-F de 1981, provocado por el Coronel Tejero y sus secuaces. Se recoge en la Constitución Española, en la Ley Orgánica 4/81 de 1 de junio, de los Estados de Alarma, Excepción y Sitio, publicada en el Boletín Oficial del Estado nº 134 de 5 de junio de 1.981. El Gobierno, en uso de sus facultades que otorga el artículo 116.2, de la Constitución, puede declarar el Estado de Alarma, en todo o parte del territorio nacional, cuando se da alguna de las siguientes alteraciones de la normalidad:
-Grave riesgo, catástrofe o calamidad pública.
-Situaciones de desbordamiento de productos de 1ª necesidad.
-Paralización de servicios públicos esenciales para la comunidad y concurra alguna de las circunstancias anteriores.

Cuando se decreta el Estado de Alarma, Sitio y Excepción, se pueden aplicar penas de prisión al desobedecer órdenes de un mando militar.

Con todos estos conceptos medianamente claros, podremos analizar el problema “aéreo”, sufrido en España.
Los controladores aéreos, no recuerdan sus 30 años anteriores de concesiones de ámbito laboral extremadamente privilegiadas. A lo largo de todo el año de 2010, estuvieron echando un pulso al Gobierno en las distintas mesas de debate o negociación, en las que Blanco (Ministro de Fomento) y los distintos representantes sindicales estiraban de un lado y otro de la frágil cuerda, que un día del pasado puente se rompió definitivamente. Unos alegan, los controladores, que el Gobierno promete, pero no cumple, y los otros, el equipo de Gobierno, se sacan de la chistera un Decreto-Ley, que hizo que los aviones no volasen por el cielo Español durante todo el puente de la festividad de la Constitución. Qué paradoja, precisamente en la festividad de la Constitución, siendo ésta la que ha de garantizar los derechos y obligaciones de los ciudadanos para regular la convivencia entre ellos. El Decreto-Ley que ratificaba el número total de horas de cómputo laboral que los controladores no aceptaron, y que de repente les hizo no encontrarse en las condiciones psicofísicas adecuadas para trabajar.
A pesar de que las partes implicadas nos intentaron vender que esta situación no se podía prever, me atrevo a decir que ambas tenían el tema estudiado a la perfección. Con lo que no contaban los controladores, era con que el Gobierno volviera a mostrarnos sus dotes para la magia y volviera a sacar de la chistera nada más y nada menos, algo que no se había producido nunca en los 35 años de nuestra joven democracia; declaró, el Estado de Alarma. Esto es otra de las cosas por las que el señor Zapatero, pasará a la historia de nuestro país, debe de estar encantado y orgulloso, pues está a las puertas de entrar en el Libro de Record de los Guiness, como quizás el peor Presidente de la historia de nuestra democracia.
Sí, los controladores aéreos, cerraron el espacio aéreo español, provocaron millones de pérdidas económicas de los ciudadanos que querían volar, y daños morales que ya veremos en cuanto se estimaran, así como a los empresarios que esperaban a esos viajeros. Flaco favor hicieron estos individuos a la economía española, aunque evidentemente a ellos no les preocupa mucho los problemas económicos del resto de los mortales, como ellos tienen unos sueldos hiper-abultados, les da igual. A éstos, hay que darles las gracias por hipotecar aún más las arcas nacionales, pues hay que recordar que a primera instancia AENA, es la responsable civil subsidiaria frente a los ciudadanos, y, a día de hoy, esta empresa, es pública. Es imprescindible saber que esto lo pagarán nuestros mayores, nosotros los adultos en edad de trabajar, pero parados, y en un futuro, nuestros hijos y quizás los hijos de nuestros hijos. Por todo esto, tengo que deciros: ¡Gracias, Controladores Aéreos!
El Estado de Alarma, ha sido algo que les puso un poco nerviosos, puesto que algunos, por no decir muchos, corrieron raudo y veloz para cambiar las titularidades de sus cuentas y de sus bienes patrimoniales. Menos mal que este tipo de maniobras, en una investigación judicial, si se prueban, tiene carácter retroactivo y no les servirá de nada.
¡Claro que!, los salvadores del reino, el Presidente y sus secuaces (Rubalcaba y Blanco), se dignificaron en ese momento y se otorgaron un baño de aplausos de la inmensa mayoría de la opinión pública española. Piensan que han hilado muy bien el conflicto pero, seguramente no contaban con que los controladores llamados a declarar en los tribunales españoles, se negasen a hacerlo atendiendo a que no sabían si les tenían que juzgar un tribunal civil o uno militar.
El Gobierno, ha consiguió su objetivo. Entre el conflicto aéreo y la detención de nuestra atleta olímpica Marta Domínguez, en una operación contra el dopaje, consiguieron que los ciudadanos se olvidasen de la CRISIS ECONÓMICA tan abrumadora que está sufriendo el país, de la reunión de urgencia en la Moncloa del Presidente con empresarios, etc.
En la pasada comisión de gobierno de final de la semana pasada, el Sr. Zapatero respondió a una pregunta del Sr. Rajoy, que no se podía considerar huelga, puesto que era un abandono del puesto de trabajo y por lo tanto era una desobediencia al decretito dictado por ellos. ¡Mira, en eso sí que tenían razón!, la primera vez en casi ocho años.
¡Gracias a Dios!, porque algunos, sí que sacaron beneficio de todo esto. Por ejemplo, los hosteleros de la provincia de Alicante, que vieron incrementadas sus reservas hosteleras, gracias a las personas que no pudieron viajar. ¡Ah!, también sacaron partido económico los gabinetes de abogados que se frotaban las manos y que les ha faltó montar un chiringuito en los distintos aeropuertos, en dónde con letras luminosas, reclamasen la atención de los “desgraciados” pasajeros con el mensaje de: ¡nosotros, os conseguiremos más beneficio!
También cabe pensar ahora que, AENA, una de las pocas empresas públicas que quedan en el patrimonio estatal, y que, además ahora está en venta, será un chollo para los inversores, pues a su bajo precio de venta, seguro le descontarán el dinero que se tengan que gastar en curar el virus denominado: responsabilidad civil subsidiaria. De esta manera, las arcas españolas, se verán poco incrementadas con la venta de AENA, que pasará a ser de dominio privado en un tiempo prudencial para que la ciudadanía española no sospeche de nada raro.

En mi humilde opinión, considero que el conflicto fue un montaje teatral para todos los públicos, de dos grandes compañías de espectáculo, Controladores y Gobierno, siendo los espectadores toda la ciudadanía española y no española, que atónitos, vieron un espectáculo bochornoso por el que han pagado y pagarán una entrada demasiado cara. Siempre nos quedará el amparo de vivir en un Estado de Derecho, que obligará a los controladores a pagar por sus responsabilidades y, apostando por la inteligencia de la soberanía nacional, apelo, a que el partido socialista, lo pague en las urnas.
Me queda sólo por hacer una pregunta: ¿Dónde está el señor Z.P.? Ojalá tuviera la respuesta, aunque como siempre he oído desde pequeña, Zapatero a tus zapatos.




Fdo. : María José Cutillas López.
UPyD Aspe

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