Desde antes de que empezara esta legislatura que estamos viviendo y está casi en su final, ya se vaticinaba que el trabajo que tuviese que ejercer la fuerza política elegida por los ciudadanos, para la función de gobernar, no sería un trabajo sencillo. Para percibir esta sensación y sentimiento, no era necesario ser un experto economista, político, etc. El deterioro social era tan visible y palpable, que cualquier ciudadano de a pie, podría pronosticar una situación así. Sobre todo, lo que más colabora a que el ciudadano perciba y sufra una situación de crisis tan importante en cuanto a volumen y extensión, es el incremento incesante del número de parados, la restricción del crédito, la subida de la morosidad, etc. Todo esto, es lo que los expertos llaman CRISIS FINANCIERA.
Todo ello se está manifestando con drásticas medidas económicas en casi todos los aspectos. Evidentemente, los recortes se suelen dar en las áreas sociales, léase cualquier periódico para confirmar los recortes en sanidad, salarios, educación, manutención de nuestro patrimonio, etc.
Los ciudadanos tenemos derecho a la salud, a la educación, a las pensiones, al cuidado de nuestras posesiones, a mantener nuestro estatus de bienestar social.
En esta próxima legislatura, no habrán avances en esos campos, sino que se sufrirá un retroceso palpable. Seguramente, lo que vaya a acontecer, quedará lejos de lo vivido en años anteriores cuando nuestras tasas de empleo eran más razonables. Está claro, que cuando se crece en empleo a tasas como las que se daban en años atrás, también se crecía en riqueza. Pero la riqueza era una riqueza volátil, pues no estaba bien distribuida y mucho menos aún bien invertida. ¿Cómo podríamos haber invertido en tiempos anteriores? Por ejemplo en fomentar un empleo estable en dónde prevaleciesen por igual los derechos de los trabajadores y el de los empleadores, en formación educacional, tanto para las personas activas como las inactivas, en fomentar la educación, base fundamental para que un país sea competitivo y reconocido en un bloque de países, en incentivar la I+D+I, en ser líderes en exportaciones de aquellos productos autóctonos de nuestras tierras. En fin deberíamos haber fomentado una economía estable para garantizar una base de crecimiento prometedora.
La velocidad vertiginosa con la que nos afecta el deterioro económico, está erosionando de tal forma nuestro bienestar, que no podemos asimilarlo muy bien. Son muchas preguntas las que nos hacemos, nuestras conversaciones siempre son acerca de estos grandes problemas: el deterioro económico y social, que si no padecemos aún, lo padecen nuestros más allegados, e incluso nos puede tocar a nosotros de manera no muy lejana. Como he dicho, son conversaciones que se pueden escuchar en el parque, en el mercado, en el día a día de nuestras vidas.
Ahora estamos cargados de negatividad para superar esta situación, seguramente porque así nos hacen sentirnos las circunstancias.
Es necesario que la ilusión, el dinamismo, y las ganas de superar esta situación, llegue con fuerza a nuestros dirigentes políticos. Pero, para que esto se dé, debemos de trasmitirlo con todas nuestras fuerzas por todos y cada uno de los canales que tengamos a nuestra disposición.
La situación de deterioro económico de las arcas públicas del estado, junto a la falta de liquidez y/o la poca fluidez de crédito que nuestro sistema financiero está generando, está minando las relaciones entre las administraciones y los ciudadanos. Para solventarlo, nos hacen partícipes en recortes y mecanismos de austeridad que en ocasiones están faltos de cordura. Los ayuntamientos, son incapaces de mantener los servicios básicos, servicios que en buena parte se pagan con la recaudación de nuestros impuestos, que segurante bien gestionados y racionados evitarían muchas situaciones aparentemente irremediables
A llegado el momento de mirar hacia adelante, no esconderse en herencias recibidas
Nosotros UPyD se `presenta en los ayuntamientos y también en el los Parlamentos Nacional y Autonómicos , con espíritu colaborador
Con un compromiso de fidelidad con los ciudadanos y con unas propuestas coherentes.
Queremos que el conjunto de Gobernantes se acerquen al cuidadano
Queremos que los nuevos políticos salidos de las urnas no pueden excusarse en deudas no pagadas por anteriores equipos de gobierno, no queremos que nos digan cómo están las Arcas Municipales ,queremos que nos digan cual será su trabajo queremos que trabajen bien y ordenados ,que gasten e inviertan con sentido de gestor. que dejen sus inconfesables intereses partidistas ,la ciudadanía está tomando nota de todo ello y es por eso que se producen los cambios políticos , los tiempos de crisis a los que asistimos crean el convencimiento de que no solamente es una crisis económica, también es política que flaco favor le hace a la recuperación económica una recuperación económica que los políticos ya están enmarcando en forma de recortes sociales, despidos de funcionarios (por que es lo que les toca ) gasto en inversión bajo mínimos, apoyo e inversión a nuestros bancos con el dinero de todos.
El Estado, las autonomías, los ayuntamientos han querido abarcar todo han gastado e invertido, por que sus competencias no tienen responsabilidad jurídica , las obligaciones con la ley se acaban cuando se van.
Se puede hacer mejor. Solo es cuestión de cambiar.
Todo ello se está manifestando con drásticas medidas económicas en casi todos los aspectos. Evidentemente, los recortes se suelen dar en las áreas sociales, léase cualquier periódico para confirmar los recortes en sanidad, salarios, educación, manutención de nuestro patrimonio, etc.
Los ciudadanos tenemos derecho a la salud, a la educación, a las pensiones, al cuidado de nuestras posesiones, a mantener nuestro estatus de bienestar social.
En esta próxima legislatura, no habrán avances en esos campos, sino que se sufrirá un retroceso palpable. Seguramente, lo que vaya a acontecer, quedará lejos de lo vivido en años anteriores cuando nuestras tasas de empleo eran más razonables. Está claro, que cuando se crece en empleo a tasas como las que se daban en años atrás, también se crecía en riqueza. Pero la riqueza era una riqueza volátil, pues no estaba bien distribuida y mucho menos aún bien invertida. ¿Cómo podríamos haber invertido en tiempos anteriores? Por ejemplo en fomentar un empleo estable en dónde prevaleciesen por igual los derechos de los trabajadores y el de los empleadores, en formación educacional, tanto para las personas activas como las inactivas, en fomentar la educación, base fundamental para que un país sea competitivo y reconocido en un bloque de países, en incentivar la I+D+I, en ser líderes en exportaciones de aquellos productos autóctonos de nuestras tierras. En fin deberíamos haber fomentado una economía estable para garantizar una base de crecimiento prometedora.
La velocidad vertiginosa con la que nos afecta el deterioro económico, está erosionando de tal forma nuestro bienestar, que no podemos asimilarlo muy bien. Son muchas preguntas las que nos hacemos, nuestras conversaciones siempre son acerca de estos grandes problemas: el deterioro económico y social, que si no padecemos aún, lo padecen nuestros más allegados, e incluso nos puede tocar a nosotros de manera no muy lejana. Como he dicho, son conversaciones que se pueden escuchar en el parque, en el mercado, en el día a día de nuestras vidas.
Ahora estamos cargados de negatividad para superar esta situación, seguramente porque así nos hacen sentirnos las circunstancias.
Es necesario que la ilusión, el dinamismo, y las ganas de superar esta situación, llegue con fuerza a nuestros dirigentes políticos. Pero, para que esto se dé, debemos de trasmitirlo con todas nuestras fuerzas por todos y cada uno de los canales que tengamos a nuestra disposición.
La situación de deterioro económico de las arcas públicas del estado, junto a la falta de liquidez y/o la poca fluidez de crédito que nuestro sistema financiero está generando, está minando las relaciones entre las administraciones y los ciudadanos. Para solventarlo, nos hacen partícipes en recortes y mecanismos de austeridad que en ocasiones están faltos de cordura. Los ayuntamientos, son incapaces de mantener los servicios básicos, servicios que en buena parte se pagan con la recaudación de nuestros impuestos, que segurante bien gestionados y racionados evitarían muchas situaciones aparentemente irremediables
A llegado el momento de mirar hacia adelante, no esconderse en herencias recibidas
Nosotros UPyD se `presenta en los ayuntamientos y también en el los Parlamentos Nacional y Autonómicos , con espíritu colaborador
Con un compromiso de fidelidad con los ciudadanos y con unas propuestas coherentes.
Queremos que el conjunto de Gobernantes se acerquen al cuidadano
Queremos que los nuevos políticos salidos de las urnas no pueden excusarse en deudas no pagadas por anteriores equipos de gobierno, no queremos que nos digan cómo están las Arcas Municipales ,queremos que nos digan cual será su trabajo queremos que trabajen bien y ordenados ,que gasten e inviertan con sentido de gestor. que dejen sus inconfesables intereses partidistas ,la ciudadanía está tomando nota de todo ello y es por eso que se producen los cambios políticos , los tiempos de crisis a los que asistimos crean el convencimiento de que no solamente es una crisis económica, también es política que flaco favor le hace a la recuperación económica una recuperación económica que los políticos ya están enmarcando en forma de recortes sociales, despidos de funcionarios (por que es lo que les toca ) gasto en inversión bajo mínimos, apoyo e inversión a nuestros bancos con el dinero de todos.
El Estado, las autonomías, los ayuntamientos han querido abarcar todo han gastado e invertido, por que sus competencias no tienen responsabilidad jurídica , las obligaciones con la ley se acaban cuando se van.
Se puede hacer mejor. Solo es cuestión de cambiar.
Juan Mora.
UPyD Novelda
UPyD Novelda
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